Ese día revisé my correo y de alguna forma me sorprendió un poco lo que encontré, fué una respuesta corta, pero retandonos a vernos personalmente, dieron las 8 y te mandé un mensaje avisándo que llegaría un poco tarde, mietras manejaba mi mente iba divagando una escena pesimista, como si me estuviera preparando para algo así.
Saliste de tu casa y ... bueno... otra vez te veías sumamente linda, yo no hice más que sonreirte y saludarte, luego platicamos de trivialidades en el coche hasta que llegamos al café, ahí nos fuimos a una mesa donde no hiciera tanto frio y comenzamos a hablar de nosotros...
Me dió muchisimo gusto el saber que buscamos lo mismo, en ese momento ya lo demás automáticamente pasó a un segundo plano, sé que debemos ser más constantes y luchar por lo que queremos, eso precisamente es lo que vamos a hacer. Todavía me acuerdo de tu cara, mirandome sin dudar, te veias tan segura de ti, eso me agrado mucho, en fin... esa noche sentí que revivimos algo, sentí que esas ganas volvían, realmente me dio gusto.
Ya de hecho no hay pretexto ni justificación como para no darlo todo, en primer lugar por que nada se puede perder y en segundo por que lo disfruto muchísimo y es más grato aún el hacerlo junto a ti.
Stunned!

Escribe un comentario