Ya pasaron 3 años, el tiempo se va cada vez más deprisa, los recuerdos se difuminan pero aún quedan esos rastros de sensaciones. Cierro los ojos y todavía puedo imaginarme ahí, caminando, mirando hacia todos lados, paseando por los parques y deteniendome en cada esquina.
Mientras más duro trabajas, mas responsabilidades aparecen y de alguna forma te undes poco a poco en esa cotidianidad, tus prioridades cambian e incluso te preocupas por cosas que antes ni te pasaban por la cabeza, te haces frívolo.
Miras hacia atrás y vez que ya has recorrido parte de ese largo camino, volteas, te miras en el espejo y ahí estas...has cambiado, te notas un poco cansado pero sigue ese brillo en tus ojos, la escencia se queda pero tu ya has perdido un poco esa capacidad de sorprenderte.
bueeee... mañana nos levantamos y le intentaremos quitar un poco el polvo a los sueños que dejamos atrás. A ver qué sale..

Escribe un comentario