No sé si fué coincidencia pero hoy ocurrió algo especial en ese lugar, el ambiente es simplemente genial, la música ni se diga (Tori Amos, The Carpenters...pero en saxo), ni siquiera ese mediocre café en las rocas fué suficiente para atenuar el gusto que me dió estar ahí y todavía con esta tos que me cargo de más de una semana...
Llegamos y todo pareció conspirar para que la noche fuera una de aquellas, nos dieron un lugar justo en medio de todo, tu te veías igual de linda que siempre, incluso hasta un poco más diría yo. Ya la confianza entre los dos va creciendo, de tal modo que incluso esos silencios que antes eran un poco incomodos, ahora ya no lo son tanto.
El Palacio de las Vacas se llama aquel café y esta justo en la calle San Felipe antes de llegar a Federalismo, en él se respira un aire un poco distino a los demás lugares que acostumbramos, con mesas de herrería, sillas de madera, murales en todas las paredes, techos altos y con columnas delgadas, parecía un fragmento de la escena de aquella película de Great Expectations donde vivia la Sra Dinsmoor: Paradiso Perduto. Eramos Finn y Stella, jaja, bueno o algo por el estilo.
Suena raro pero la el mismo lugar puede hacerte sentir cosas distintas con diferente compañía, el otro día me pareció un tanto undeground, hasta de corte un poco gay me atrevería a decir, hoy fué totalmente distinto, no mejor ni peor, solo distinto.
Me voy a dormir que mañana tengo reunión con el Jefe y al parecer va a aser un día difícil, ya el viernes arrancamos con la prueba piloto del proyecto así que tengo que afinar todos los detalles pque puesa.
Seeeeyaa!!

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