Sol. Parte3
Faltan 5 minutos para la hora pactada y yo ya me estacioné afuera de su casa, hago un poco de tiempo escuchando una rola de Austin TV y salgo del coche, me acerco a su casa y llamo, en eso ella sale por la puerta y en ese momento sentà como se me iluminó el rostro con una sonrisa, la saludo con un beso y me aseguro de grabar en mi mente su aroma, le invito a pasar a mi coxe y nos dirigimos a La focaccia, un restaurante italiano por Av. La Paz, llegamos y dejamos el coxe en el valet, nos dirijimos a la mesa reservada y tomamos asiento. Si mal no recuerdo ella pidiò pollo monte bello y yo pasta. Mientras nos serviamos la ensalada la miraba de reojo y me agradó ver lo linda que se veia esa noche: estaba ahà con ese tono escarlata en sus labios que contrastaba con su piel blanca y suave, si figura esbelta se hacia notar y se veia tan elegante y con muxo porte.
Después de terminar de cenar y de tomarnos una sangria, que por cierto estaba muy buena, le tome sus manos y comenzamos a platicar sobre temas mà s personales, sobre temas que nos incluÃan a los dos, fue bastante grato saber que ella estaba igual de interesada que yo en el tema...
El ambiente era perfecto para un beso, mà s no sucedió, quizà s por el hecho de que algo dentro de mi me dijo que tenÃa que llevar las cosas con calma, Sol es una dama y la tengo que tratar como tal.
Salimos del restaurante y esperamos a que el valete nos trajera el coxe, en eso ella se puso en frente de mi y me acomodó el cuello de mi chamarra, estaba su rostro a escasos 15 centÃmetros del mio, era el momento perfecto para intentar besarle, pero en eso sentà un pequeño escalofrio por la nuca y no pude hacer otra cosa que agradecerle (De nada sirvió la pelÃcula de Mauricio Garcés que habÃa visto dias atras).
...
Dias después un proximo encuentro tenÃa que suceder asà que le invité a ver una pelÃcula, esa vez algo dentro de mi me decÃa que tenÃa que hacerle entender mis intenciones para con ella.
Era un domingo por la tarde cuando pase por ella a su casa, se veia bastante linda por cierto... llegando a la plaza, estacioné el coche en el sótano y nos dirigimos al piso donde se encontraban las salas de cine, elegimos una que tenÃa la pinta de parecer decente y fuimos a la sala.
A los minutos de haber comenzado la pelÃcula quise tomar su mano y ella cuidadosamente recostó su cabeza en mi hombro...
Por alguna razón, mi atención no estaba en la pelÃcula sino conen ella, en tenerla ahà cerca de mi...
Cuando terminó, nos dirigimos al sótano a buscar mi coche, en ese momento una idea paso por mi mente: TenÃa que besarla, no podÃa esperar más.
Asi que esperé a que no hubieran muchos testigos, la tomé del brazo, la acerqué hacia mi y me dirigà a su rostro,... la bese...
En ese momento sentà como si el tiempo transcurrÃa más despacio...


Peterpan dijo
Hola Jay. Qué pasa que no actualizas tu blog?. Para que te animes Te propongo como escritor invitado de la blog gay novela "el sueño de Peterpan" a ver que tal nos sale el asunto. La historia ya ha empezado y tu puedes continuarla. Besos
20 Marzo 2008 | 02:13 AM