Algo me dice que allá afuera existe un lugar que siempre he anhelado desde pequeño.

Es como si fuera una escena de una película en la cual todo es perfecto, hasta el más mínimo detalle:

Es un día hermoso y hay un lago inmenso que rodea un pequeño bote en el que los dos estamos sentados. Al horizonte se pueden ver grandes árboles y más allá se divisan grandes montañas en un tono azul claro. Muy cerca de ahí esta una linda casa que aunque no es muy lujosa tiene un jardín hermoso donde juegan dos niños pequeños.

El atardecer llega y mágicamente el horizonte se difumina con la último brillo del sol. Una bandada de lindas aves pasa por encima de nosotros tratando de decirnos que ya hes hora de volver a casa.

Esa noche desde el balcón se puede observar la linda luz blanca que nace de la luna y que ilumina la superficie del agua. En pocos minuos se descorcha una botella de vino y se sirven dos copas, se encienden un par de velas y después de esopareciera que todo el tiempo se detiene ...

Hoy más que nunca quiero creer que algo asi puede existir y que bien vale la pena luchar por eso.