La historia comienza más o menos asi:
Un día estaba en el trabajo cuando derepente suenami teléfono y era una amiga queme invitaba a una fiesta en su casa donde se iban a reunir varios delos compañeros de escuela. Me pareció muy buena idea ya que tenía muchísimo tiempo que no los veía, que aunque sabía que varios de ellos vivian en la misma ciudad, sus vidas habia tomado rumbos muy distintos.
|Esta parte de mi vida se llama: El encuentro|
Llegó el día yme preparé:me puso unos jeans, una camisa negra y una chamarra de cuero, cogí una botella de tequila y la subí al coche.Me dirigía la casa demi amiga y cuando toqué la puerta,me sintí un poco incómodo al saber que era el primero en llegar, comenzéa platicar con el novio demi amiga, un tipo muy agradable aunque de primera impresión noté que era un poco mayor que su novia.
En eso, Jany, una de las amigas llegó acompañada de una amiga,y yofuíel primero en saludarlas, le dí un fuerte abrazo a Jany yellame presentó a Karla.Nopasé por alto que Karla era muy guapa, y como todo buen caballero le saludé de beso y puselamejor sonrisa para caerle bien. Algo pasó por mi mente, un pensamiento queme puso un poco nervioso, me dirigí a la sala donde estaban todos.
Al tiempo llegaron todos los demás, eran amigos y amigas que tenía mucho tiempo sin ver, a cada uno de ellos le agradó mucho verme y viceversa, los saludé y les dí un fuerte abrazo a cada uno, hacía tanto tiempo que no los veía. Cuando comenzamoscharlar, surgieron sin querer esas pláticas que teníamos cuando eramos más jóvenes, comenzamos a reirnos de todos aquellos momentos tan buenos que pasamos juntos, eramos un grupo realmente unido.
Me pareció un poco extraño que de las 10 personas que estabamos ahí, la mitad ya estaba casada, claro yo soy de la otra mitad, jeje.
De vez en cuando volteaba a ver a cada uno de los que estaba sentado en la mesa y justo cuando giré un poco la cabeza para ver a Karla, sentí también su mirada y por reacción natural en mi, hice como si miraba hacia otro lado, me había puesto algo nervioso.
Poco después me cambié de lugar para platicar un poco con los del otro lado de la mesa, quedé justo en frente de Karla y comenzé a platicar con ella, le pregunté que había sido de su vida, le comencé a contar lo que yo hacía y viceversa.
Lo primero que noté fueron sus ojos, eran claros y generaban una mirada fija, un tanto intimidante, es de esas personas que te miran fijamente cuando hablan contigo y yo soy igual asi que ahí estabamos los dos platicando. Poco a poco me dí cuenta de que esa niña tenía algo especial, algo que la hacía ser muy interesante ante mis ojos, algo que todavía no me queda del todo claro.
Después de algunos cuantos tragos me armé de valor y le pregunté si un día de estos la podía ir a visitar para que me hiciera un tratamiento facial.. JA.
En mi vida me había hecho algo asi, se lo pedí por que no encontré alguna otra escusa para tratar de verla de nuevo y por que ella me dijo que también los chavos se hacian esas cosas.
Pare ser franco, ya la había visto hace mucho y cuando viviamos en el pueblo, yo tenía novia y ella también, en aquel entonces me parecía una chavita muy guapa, siempre aparentó un poco más edad de la que tenía, por su tez blanca y su cabello un poco rojizo, además es alta y camina con muy buen porte.
En eso, le pedí su celular y ella con gusto me lo dió, yo también le pasé el mio.
Aquella noche terminó y esa semana me sentí un poco puteadillo por esa desvelada, pero bien valió la pena.
Pasaron los días, de hecho fueron bastantes días hasta que le llamé y me dió gusto que se acordase de mi al instante, le pedí que si podia recibirme y me cito para el Lunes en su estética. Llegó ese lunes, que sin saber iba a cambiar por completo mi historia.
Salí un poco tarde del trabajoy me dirigí al negocio, pero no podía dar con la dirección, sabía el rumbo pero por más que buscaba la calle, no aparecía, hasta que le llamé e inventé que todavía estaba en el trabajo, no quería parecer bobo y le pedí que si podia cambiar la cita. Pasaron 5 minutos y voy viendo la estética en frente de mi, jajaa.
Ella estaba ahí, la pude ver por una ventana. La llamé de nuevo y le dije que ya estaba ahí, tuve que inventar que llegué hasta ahí volando.
Cuando llegué ella traia puesto su uniforme, me dió muchísimo gusto verla, muchas cosas pasaron por mi cabeza pero lo único que me estaba matando era ver esos ojos otra vez.
-Te veías tan linda.
// FIN

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