Asi de linda tal cual tu eres te apareciste de repente aquel día, era casi imposible desviar la mirada hacia hacia otro lado que no fueras tú...
Algo había de especial en ese rostro, algo quizás que me resultó familiar. Bajaste del cochey te dirijiste hacia la entrada dónde había más luz y fué entoncs cuando noté quién eras.
Cuando estabamos ahí sentados platicando con los amigos, no podía disimularlas ganas de dirigir mi conversación hacia ti.
Pasó algo de tiempo para que te volviera a ver, pero me dió gusto saber que aquella sensación no había desaparecido del todo, es más, juraría que ahora era más intensa, esa curiosidad mía por saber de ti fué la que me llevo hasta aquella noche cuando por fin pude cruzar palabras serias y asi conocerte un poco más.
Eso se convirtió en una droga dura, algo que me inyectó un poco de adrenalina. Ahora necesito más de eso, voy por ti.