Ayer, después de haber cerrado un trato por internet salí a comprar unos cigarros y de pronto sentí mucho frio, vi que muchas casas ya tenían puestos sus adornos navideños, esas casas llenas de luces me hicieron recordar que para estas fechas ya voy a cumplir un año más de haber regresado de España.

Todavía recuerdo las mariposas que sentía en el estomago por dejar mi casa, el miedo que sentí cuando abordé el avión, el frio de Madrid, la residencia en Salamanca. Tengo muy presente una foto que me tomé el primer día que llegue.

Ya van a ser dos largos años y todavía siento como si fué ayer mismo. La vida así es, esos momentos que te marcan siempre los vas a llevar contigo, no importa cuándo ni dónde te encuentres. Tantas cosas han sucedido durante este tiempo, pero gracias a dios no me he arrepentido de ninguna.

Recuerdo que recién que llegue me hice una promesa de volver y me da tristeza ver que en parte la he olvidado, he entrado en una etapa de estabilidad y aunque me gusta creo que algo dentro de mi me llama a irme a volver a vivir todo aquello, a conocer nuevos lugares, a demostrarme que cuando las cosas se desean, se consiguen.

Eso si, por una parte ganas muchas cosas pero otra también las pierdes, es el famoso costo de oportunidad por hacer lo que quieres, pero creo que vale la pena el arriesgarte y luchar por lo que quieres, si algo he aprendido en este largo tiempo es que las cosas no se dan por si solas y que todos tenemos lo que realmente nos merecemos ni mas ni menos, es duro pero es verdad.

Te sorprendería saber lo que se puede conseguir con un poco de agallas!!